Música · Video musical
Video musical para un artista de rap. Cada corte responde al flow de la letra.
Un artista de rap con letra densa y flow cortado necesitaba un video que no solo acompañara la canción, sino que la amplificara. El reto: traducir el ritmo y la cadencia del rap en decisiones visuales concretas.
Cada corte de edición fue construido sobre los tiempos de la letra. Cada encuadre tenía que respirar igual que el flow. No había lugar para imágenes que decoraran sin sumar.
El resultado fue un video que se siente compuesto, no filmado. Una pieza donde la cámara, la luz y el montaje hablan el mismo idioma que el artista.
"Necesitaba que el video tuviera el mismo pulso que la letra. Que cuando la gente lo viera, lo sintiera antes de entenderlo."
Antes de pensar en locaciones o cámaras, nos sentamos con el artista a desmenuzar la letra línea por línea. Esa sesión fue el guión visual del video.
Identificamos los momentos clave, los cambios de energía y las imágenes implícitas en cada verso. La letra fue el primer storyboard.
Construimos el guión visual shot a shot y seleccionamos locaciones que reforzaran el tono: urbanas, crudas, con carácter propio.
Jornada intensa con equipo liviano para poder movernos rápido. La agilidad fue parte del estilo visual.
El montaje se construyó sobre los tiempos exactos del track. Cada cut y cada transición fue una decisión rítmica, no estética.
1
Día de rodaje
4K
Resolución final
El video reforzó la identidad del artista y le dio una presencia visual que no tenía antes. Una pieza que funciona sola, sin necesitar el audio para comunicar.
Proyecto anterior
Buró
Proyecto siguiente
Esteban
Hablemos y vemos como contarlo.